entre ese frío arcaico
de las calles escarchadas
ese rastro de humo,
esa mirada perpetua
hacia ese azul no estrellado,
entre el resuello y el vaho,
caían a gotas raquíticas las ideas,
tenues,mudas y frágiles.
pero una noche ya eran torrentes
y las calles ya reventaban en desborde
de cuenca rebalsada,
los adoquines no daban abasto.
no dieron nada.
solo frío.
después,
quedaron las incongruencias tibias,
pendiendo de esas gotas que ya chorros,
vaciaban nuestras vidas.
en ese instante,
la noche era aun mas oscura y terrible,
como esos ojos que a veces me miraron,
las ideas no volvieron,
los anhelos se colaban,
tras ese leve recuerdo que nunca retorna,
luego...
ya no existió espacio para dejar de hacer nada,
ahí estaban
todas las miradas, los ojos
las ideas encaramadas en las sienes,
y ahí,
ya no pudimos volver a ninguna parte.
la cólera de los elementos
arranco con todo a su paso.
1 comentario:
Bien, que inspiraciòn¡¡¡¡ espero que este blog sirva para vertir esos momentos de inspiraciòn las cosas que aveces se quieren expresar y que de alguna manera hay que dejar salir.
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