lunes, 15 de octubre de 2012

Contoneo e imagen



Mientras tu caminas yo te pienso,
mientras respiras te pienso,
te acercas y muero,
y pienso,
cuantos mundos son necesarios para llenarlos con tu presencia.

ya no te acercas,
mas bien rehuyes,
tu aliento se desvanece entre mis suspiros,
tu alma grita con los oídos tapados,
tus ojos corren a dar la vuelta a la esquina.

tus manos ya no enternecen el aire,
tu lengua fría ya no juega entre mi paladar y mi lengua,
no obstante sigues ahí,
tendida en mi cama,
abriéndome tus brazos y tu pecho,
y devorándome con esos feroces labios,
que extraño.

el lamento y las lagrimas no sirven de nada,
el mejor homenaje,
podria ser un suspiro,
o mas bien un eructo,
si a caso alcance para un hipo,
en fin.
me temo que te vas.

como siempre, yo sigo aquí,
y guardo lo mio para siempre.
de vez en cuando lo sacare al sol
para que su luz y el calor,
no lo abandonen,
y lo devuelvan a mi pecho.

porque de seguro,
vendrán nuevas primaveras,
aunque sin tus besos.

de cara a la cara

Bulnes 21:17 PM.

las calles vacias, las huellas marcadas en el trajin de la tarde,
veredas y escaparates sempiternos,
luces de vanguardia entre los tiempos del semaforo,
y magica o psicodelicamente a alguien se le iluminó la idea de poner luces tenues que titilan entre los ojos de gato y los lomos de toro.

se me hace que son como luces de aeropuerto;
nos anuncian y nos indican,
un aire, un puerto...
una pista p
ara volar,
pero volar hacia donde?,
hacia uno...
hacia ti...
hacia el margen del alma,
hacia los suspiros tremulos,

un viaje solo,
solo,
pero imperecedero,
quieres viajar conmigo?

apaga la luz,
tengo sueño...
en cuarenta minutos viajo a la pega,
al laburo, voy y vuelvo solo,
y las luces del semaforo me giñan sus ojos,
como tres ciclopes furibundos,
y alla abajo siguen las lucecitas,
titilando al son del aire que golpea nuestros pechos.